Nivola

No faltará, a pesar de todo, algún lector materialista, de esos a quienes les falta tiempo material -¡tiempo material!, ¡qué expresión tan reveladora!- para bucear en los más hondos problemas del juego de la vida, que opine que yo debí, con los datos de estas cartas, escribir la novela de Don Sandalio, inventar la resolución del problema misterioso de su vida y hacer así una novela, lo que se llama una novela. Pero yo, que vivo en un tiempo espiritual, me he propuesto escribir la novela de una novela –que es algo así como sombra de una sombra-, no la novela de un novelista, no, sino la novela de una novela, y escribirla para mis lectores, para los lectores que yo me he hecho a la vez que ellos me han hecho a mí. Otra cosa ni me interesa mucho ni les interesa mucho a mis lectores, a los míos. Mis lectores, los míos, no buscan el mundo coherente de las novelas llamadas realistas; mis lectores, los míos, saben que un argumento no es más que un pretexto para una novela, y que queda, ésta, la novela, toda entera, y más pura, más interesante, más novelesca, si se le quita el argumento. Por lo demás, yo ya ni necesito que mis lectores, los míos, me proporcionen argumentos para que yo les dé las novelas, prefiero, y estoy seguro de que ellos han de preferirlo, que les dé yo las novelas y ellos les pongan argumentos. No son mis lectores de los que al ir a oír una ópera o ver una película de cine –sonoro o no- compran antes el argumento para saber a qué atenerse.

Don Miguel de Unamuno
Epílogo a la Novela de Don Sandalio, jugador de ajedrez.
Salamanca, diciembre de 1930.

5 comentarios:

María José dijo...

Señor Unamuno
que escribes nuestra historia
ten piedad de nosotros tus personajes

Miguel Ángel dijo...

Hola Armorious,

Nos hemos conocido gracias al blog de Agustín Fernández Mallo, aunque ya nos vimos sin saberlo en su encuentro del pasado domingo en la feria del libro.

Decirte que me ha encantado tu blog, y que, casualidades, el enlace que propones a la derecha, Julio Cortázar: Mi Casa Tomada, fue escrito por un íntimo amigo mío, participante también del blog donde acabas de dejar un cometario a mi post sobre Benet. ¿Es o no es fantástica la web 2.0?

Armorius dijo...

Fantástica. Es como un subrayar en azul las casualidades que nos van uniendo, todos nuestros enlaces invisibles.

Un abrazo.

Sergio Cortés dijo...

Pues me uno a esta secuencia de enlaces mágicos de juegos de cronopios.. porque entre los tres nos hemos encontrado en este post.

Amorius, enhorabuena por este mágnifico blog homenaje a nuestra Rayuela y gracias por el link a "JUlio Cortazar: mi casa tomada"

os invito a leer lo que me ha inspirado este juego de cronopios:

http://www.sergiocortes.es/2008/06/las-palabras-cruzadas.html

Anónimo dijo...

Usted me ha inspirado a leer esta obra con su entusiasmo al describirla, gracias! Apenas estoy en la primera página y ya quiero tener la certeza de sus afirmaciones, un abrazo!